personas. eso hay al principio, en el medio y al final de todos nuestros procesos. 

personas de la finca desde las alturas de chiapas que siembran, sueñan, protegen y recogen el grano con paciencia y sabiduría. 

personas que lo tuestan y que aman lo que hacen tanto como el aroma que se les pega a la ropa. 

personas que preparan la infusión y sonríen de verdad, sin haberlo aprendido en un manual. 

y, sobre todo, personas que aman disfrutar un buen café. 

cada una de esas personas es tan importante como las demás. es parte de una experiencia única, sin pretensiones pero también sin fallas. sin improvisación. sin amateurismo.

no somos una corporación desmedida ni un grupo de comerciantes industriales. no vendemos productos diseñados según monstruosos e inestables estudios de mercado a clientes que deambulan semidormidos con sus nombres escritos en un vaso. no vendemos estatus. 

producimos y vendemos café. verdadero café. 

es lo único que sabemos hacer. y lo único que queremos hacer.